Viernes a las cinco de la tarde, ese momento en el que cierras el ordenador y piensas: "¿Y ahora qué?". Si vives en Castilla y León o Extremadura, tienes un tesoro escondido a dos horas de distancia que probablemente ni conoces. Desde monasterios medievales hasta pantanos que parecen sacados de una película, hay lugares que merece la pena descubrir sin necesidad de una maleta entera.
La clave está en planificar un poco pero sin obsesionarse. Elige un destino, coge el coche después del trabajo o temprano el sábado por la mañana, y déjate sorprender. Lo mejor es que muchos de estos sitios no necesitan más de un día para disfrutarlos, así que perfectos para quien quiere escapar sin pedirse días en la oficina.
Te contamos ocho destinos con carácter propio: desde pueblos con historia hasta paisajes que te dejarán sin aliento. Algunos son grandes clásicos, otros menos conocidos pero igual de especiales.
Un recorrido por los embalses más bonitos de la provincia, donde el agua y la naturaleza son los verdaderos protagonistas. Ideal si lo que buscas es aire puro y vistas que calman.

Este monasterio románico es todo lo que una visita cultural debe ser: impresionante, tranquilo y cargado de historias. Aquí verás por qué El Bierzo fue tan importante en la Edad Media.

Un viaje de mirador en mirador donde el Duero te acompañará en cada parada. Los acantilados salmantinos son de esos sitios que hay que ver en persona para creérselos.

Pocos lugares tienen tanta personalidad como este patchwork de cuencas blancas. Descubre cómo se elabora la sal desde hace más de mil años y por qué este rincón es tan especial.

Todo lo que necesitas saber sobre uno de los lugares más auténticos y menos turísticos de Extremadura. Las Hurdes son puro instinto: bosques, ríos y gente de verdad.

Cruzar este puente es viajar dos mil años atrás. Te sorprenderá descubrir cómo los romanos construyeron esto sin grúas ni máquinas, solo ingenio.

Más allá del queso famoso, este rincón de Asturias tiene pueblos con encanto, rutas de senderismo y esa atmósfera de montaña que no encontrarás en cualquier sitio.

Un paseo fácil alrededor de un embalse donde la naturaleza respira lentamente. Perfecto si prefieres caminar sin estrés y disfrutar de las vistas sin agobios.

El fin de semana no necesita ser complicado. A veces lo mejor es simplemente elegir un destino, ponerse en marcha y ver qué encuentras por el camino. Estas ocho opciones son solo el principio: España está llena de rincones que merece la pena descubrir en un par de días.