Saber y Ganar, uno de los programas más longevos y exitosos de nuestro país, celebra este viernes 20 años en antena con un programa en directo.

Esta edición especial contará con los tres bicentenarios que han llegado a los 200 programas: Óscar Díaz, Victor Castro y Manolo Romero.
Óscar Díaz, de Madrid, es traductor y en 2006 ganó 169.900 euros a lo largo de su participación. Victor Castro, también de Madrid, es licenciado en Filología Alemana y Románica. Lo conocimos en 2011 y consiguió 154.395 euros. Manolo Romero, de Jerez de la Frontera, es licenciado en Geografía e Historia y en el año 2000 se embolsó 150.255 euros, parte de los cuales invirtió en abrir una librería.

Pero, ¿a qué se debe el éxito de Saber y Ganar? A los concursantes y a su presentador, Jordi Hurtado (San Feliú de Llobregat, Barcelona, 1957), un hombre del que poco se sabe y del que ahora cumple 4.675 programas al frente del concurso.
Por el estudio de San Cugat, en Barcelona, han pasado más de 2.000 concursantes y se han formulado 360.000 preguntas. Saber y Ganar acumula 3.000 horas de emisión y ha repartido 6.600.000 euros en premios.

¿Sabías que Hurtado graba cada día entre cuatro y cinco programas? Juanjo Cardenal, la invisible y reconocible voz en off, le acompaña desde el principio; Pilar Vázquez es la presentadora de miniespacios.
El concurso contará este viernes, 17 de febrero, con pruebas muy especiales y algunos juegos pensados exclusivamente para el 20 aniversario, como Husos horarios y Ayer noticia, hoy dinero.

Sorprendentemente, 20 años después el programa mantiene un público muy fiel. Una media de 1,1 millones de espectadores lo siguieron desde sus casas en 2016. Saber y Ganar lleva 13 años consecutivos siendo el programa más visto de La 2 de TVE. Su edición más vista fue el 22 de enero de 1998. Ese día alcanzó los 2.640.000 espectadores y un 21,8% de cuota.
Hurtado está dispuesto a seguir y celebrar otra fecha histórica, los 5.000 programas. La "joya de la corona" de La 2 ha conseguido entretener y culturizar al espectador, las cosas como son.

Por cierto, Jordi no usa teleprompter ni pinganillo, tiene una memoria selectiva entrenada programa a programa. También dice que se cuida, pero que solo lo hace comiendo bien y caminando mucho. Ahí está la clave de su eterna juventud.