
Hoy en día tiene un encanto especial, se siente una poderosa cuando está en la ladera de este guardián celoso que proviene de los Apeninos, pero que ha querido dejar en Titanio una firma de sus maravillosa fuerza para guardar la perla querida y blanca que se deja querer en su ladera. Muchos son los turistas y tantos … pero no para quedarse; viene, ven y se marchan a otros lugares que por su historia pueden ser más atractivo pero lo verdaderamente maravilloso de este pequeño lugar es quedarse unos días y vivir la vida tranquilamente, visitar los tenderetes con las cerámicas típicas, entrar en los llamados estancos para comprar los famosos sellos que son otra fuente de ingresos (quizás sea el lugar del mundo donde más se cotizan sus timbres postales); por supuesto tenerlos como dinero invertido pues se cotizan bastante en los mercados del ramo.

Habla todo el mundo el italiano, pero curiosamente tienen los más ancianos una forma de expresarse que se nos hace conocida en otros lugares de Grecia.. quizás porque tengan algún antecedente común. La moneda es el euro aunque emiten la lira también y que solo es válida en el Vaticano, Italia y San Merino y aceptada aún en todas las transacciones.
Uno de los acontecimientos más importantes de este pequeño país era el Gran Premio de San Marino, prueba de automovilismo de gran importancia en el mundo del motor. Alonso lo ganó en el 2007 ya que formaba parte de la ronda mundial de pruebas pero el estado de las calles de Imola hicieron aconsejable dejar esta cita en suspenso.

Hay que destacar también que en los últimos años su economía se ha visto muy favorecida debido seguramente a los movimientos de la banca. No entramos en el asunto porque ya se supone que juego bancario se está llevando, lo que si es altamente llamativo es que el nivel de vida sube y sube por años.
Para visitar el pequeño lugar lo mejor es empezar por el Palacio Público, de estilo neogótico obra de Francesco Azzurri en 1894; recientemente restaurado y que se encuentra en el centro histórico de la ciudad. Desde allí podemos divisar un magnífico panorama de montes y del resto de la ciudad que parece caer por la ladera abajo del monte. Los balcones son muy numerosos para darnos un paisaje realmente asombroso del entorno que guarda el pequeño estado.

La Estatua de la Libertad mira a todos desde la plaza principal como si fuese la guardiana del centro; a sus espaldas está el Palacio Público en la plaza de la Libertad; un centro de reunión de todos. Y para llegar hasta el castillo podemos hacerlo viendo poco a poco las torres que hacen el camino: La primera torre llamada Guaita (o Roca) nos ofrece un lugar fenomenal para sentirnos pájaros; La Cesta es la segunda torre, fortificada y férrea; la tercera es la Montale que vigila como la proa de un barco. El recorrido no da una idea de lo imposible que era atacar este lugar desde cualquier ángulo. Perfectamente vigilado por todos lados. El la fortificación que hace siglos formaba el castillo de los señores del lugar… las murallas siguen resistiendo el paso del tiempo aunque sus moradores ahora vivan de otras maneras que no son la guerra.
Para comprar naturalmente hacemos referencia a sus cerámicas, algo que tendremos en casa para uso especial pero que es realmente una obra de arte; las pieles también destacan por su calidad y por sus precios mucho más económicos que en otros países y los perfumes de las más acreditadas marcas que también se pueden adquirir por un precio más barato.Atlante, Azzurro, Electronics, San Marino Factory y Queen Outlet son los nombres de las tiendas más conocidas cada una en su especialidad.
Hotel recomendado: Gran Hotel San Marino de cuatro estrellas .
DAMADENEGRO 3/05/2009Ver imagen
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