El primer post de este año 2017, trata de una increíble actividad mas que de un destino en particular, aunque tengo que decir que disfrutar de esta aventura en Empuriabrava, un lugar que destaca por actividades de playa y solecito, fue toda una sorpresa y sobre todo una gran experiencia, que volvería a repetir con mi familia sin dudarlo. ¡Sentir la libertad de volar! GUAU...no se puede expresar, aunque como siempre, lo intentaré. 
Volar en el túnel de viento me hizo sentir muchas emociones encontradas, por una parte asombro al ver como espectadora lo que íbamos a hacer, poco a poco el asombro se va convirtiendo en emoción, la emoción en nervios, unos nervios que se multiplican al ver que mi pequeña estaba toda decidida a volar en el túnel, esos nervios se calmaron al ver lo valiente que fue, y ver como disfrutó de su vuelo hizo que mi último estado de ánimo fuera de impaciencia por vivirlo. Y por fin, llega mi turno.


Una de las cosas que siempre he querido hacer ha sido tirarme de paracaídas, pero no acabo de atreverme, y después de lo mal que lo pasé haciendo puenting en Francia, me juré que en la vida volvería ha hacer algo parecido. En este caso la sensación es diferente, porque no es de caída en picado, si no de mantenimiento en el aire, no se, pero desde luego la experiencia me gustó muchísimo, sobre todo cuando haces el famoso twister que te hace volar hasta lo mas alto, ¡da vértigo! ¡da miedo! . ¿Recomendable con tus hijos? claro que si.
¿Prueba superada? según nuestro monitor si, así que tenemos nuestros 3 diplomas que acreditan que hemos vivido en familia una experiencia increíble, mucho mas de lo que parece
¡Te lo aseguro!.
Por cierto, si estás pensando en ir de vacaciones con la familia a Empuriabrava, puedes recordar un montón de actividades y planes con los niños Aquí → Empuriabrava con los niños