El tiempo vuela. Este sábado se cumplen siete años de la muerte del Rey del Pop, Michael Jackson.

El cantante estadounidense, que murió el 25 de junio de 2009 por un paro cardiorrespiratorio, fue la máxima estrella del pop de los años ochenta. Pero su música no se detuvo con su muerte. Y es que Michael dejó grabado material para ocho discos póstumos más, confeccionados con descartes de sesiones de grabación.
No hay duda de que Jackson era un excelente bailarín y vocalista. Si bien su vida privada fue constante fuente de noticias, no siempre positivas. Con solo ocho años se incorporó a The Jackson Five, el grupo familiar del que formaron parte todos los hijos varones de la familia Jackson.

Sus aptitudes para el baile y el canto pronto le convirtieron en el líder y vocalista de la banda, hasta que en 1971 inició su carrera en solitario. Antes sufrió los continuos maltratos de su padre que determinaron su inestable y autoexigente personalidad. Debido al éxito de su álbum Thriller (1982), el disco más vendido de la historia, Jackson se convirtió en la estrella de la música pop de ese momento.

El cantante cosechó múltiples premios y récords. Jackson ha recibido 26 American Music Awards y 15 premios Grammy en diferentes categorías musicales, de los cuales dos son póstumos.

Entre las intervenciones más llamativas que se hizo el cantante, destacan: los estiramientos faciales, el blanqueamiento de piel, su pelo postizo y la rinoplastia.

Además, Jackson era uno de los famosos con más manías. Quizá la más conocida era su fobia a los gérmenes y a la contaminación, de ahí a que apareciera en público con mascarillas y caretas. ¿Te acuerdas de esta imagen? Fue duramente criticada.

Más allá de sus excentricidades, ninguna estrella musical entregó a organizaciones humanitarias tantas donaciones y recaudaciones de conciertos y discos como Michael Jackson.
Hoy son muchos los artistas que le imitan, incluso resucitó gracias a un "holograma" en los premios Billboard de 2014 para interpretar una de las canciones de su último disco póstumo.
Otro genio que se marchó demasiado pronto, ¿no crees?
