
Ha tenido que pasar cerca de un año para poder volver a escuchar el nuevo álbum de Steve Wilson, el cual, debido a la pandemia que nos asola, hizo que este mismo se retasara al no poder llevar a cabo el poder presentarlo en directo. "The future bites" se postula como su alejamiento del Rock tal y como lo llegamos a conocer hasta hoy en día, el cual a suscitado un gran rechazo por parte de un público que le demandaba una vuelta a sus orígenes. Yo creo que ha jugado con una moneda de tres caras, y tal vez porque Steve Wilson ha hecho la música para sí mismo, por eso siempre ha sacado lo mejor en cada una de sus composiciones, o tal vez porque quiere abrir el abanico de su estilo a un gran mayor grupo de público. Pero pese a quién le pese, Steve Wilson sigue siendo Steve Wilson, no ha revolucionado su propia música, lo que ha hecho es cambiar las formas de enfocarla, dejando de lado esa perspectiva progresista en el lado del Rock, para ampliarla en la escena thecno, y Pop. Ha buscado y encontrado nuevas herramientas con las que llevar a cabo toda su imaginación musical, la cual la puedes o no compartir, pero es el disco más honesto que puede llegar a sacar, en vez de seguir en un rumbo de repetición o autoplagio, dónde su faceta rockera tocó el techo con el disco de "Hand. Cannot. Erase". O al menos, es una cuestión que él ha llegado a apuntar hace poco.
Con "The future bites" no reinventa el fuego, tampoco va a mostrar algo que nunca hemos llegado a escuchar. Pero escarba por unos caminos dónde uno nunca podría a imaginar que haría, y los hace con bastante solvencia. Lo más curioso que tiene el álbum, es que todos los músicos sacan una versión Deluxe, para rentabilizar el álbum, pero en esta ocasión, la versión deluxe aparecen las canciones en formato instrumental, las cuales ganan mucho en intensidad, explorando mucho más en lo melódico, y dejándolas menos planas que en lo que es el disco principal. Aquí es dónde veo realmente al músico.
No podría escoger un tema con el que me podría sentirme. "Unself" podría ser un encabezamiento que podría funcionar en los últimos discos de Pink Floyd, debido a las atmosferas que van encalcando, la cual se queda en una, digamos, tierra de nadie. "12 THINGS I FORGOT". Su letra define totalmente el recorrido del álbum, una persona que se deja caer en los encantos de la década del plástico, dónde muchas bandas de Prog se dejaron por el camino, y actualizaron su música para seguir teniendo ese estatus. En el tema me quedo con lo siguiente: "There was a time when I had some ambition, Now I just seem to have inhibitions", lo que sería: "Hubo un tiempo en el que tenía alguna ambición, Ahora parece que tengo inhibiciones".
