Un elemento indispensable para que una película cale hondo es la música que la acompaña, sea de composición original o no, la canción correcta en el momento adecuado puede darle ese toque épico, romántico o atrevido que una escena necesita para ser perfecta. Por ese motivo, muchas de mis bandas sonoras preferidas forman parte de mis películas favoritas, y aunque no sean las mejores de la historia del cine, son las que más veces he escuchado, y que nunca me cansaré de escuchar de forma habitual. Si clicáis en la película podréis acceder a su mini crítica.