Hoy os quiero mostrar un poquito de la Costa Brava, más concretamente estaremos en Tossa de Mar. Y os la quiero enseñar desde una perspectiva un poco diferente de lo que os tengo acostumbrados.
Vamos a recorrer todos esos acantilados y cuevas que han dado nombre a la costa de Girona (Costa Brava).
Empezaré por Tossa de Mar, básicamente porque aquí guardo el kayak. A parte de que el paisaje es espectacular.

Justo pasada la “Platja Gran” nos encontramos con la cala de la Mar Menuda. Esta cala es muy popular tanto para las familias con niños como para los buceadores.
A las familias con niños les gusta esta playa porque hay una zona protegida por rocas que hace de piscina natural y tiene poca profundidad. Ideal para tener controlados a los niños.
Y para los buceadores porque precisamente de esta piscina natural llamada la “Banyera de ses Dones” empieza una inmersión muy bonita desde la que se puede ver mucha flora y fauna marina.
Yo he visto hasta caballitos de mar.
Siguiendo dirección a Sant Feliu y justo pasada la “Banyera de ses dones” recorremos un lugar precioso y totalmente protegido de la mala mar. No se si tiene nombre pero siempre que paso por aquí tengo una gran sensación a tranquilidad.
A unos 3km de Tossa de Mar encontramos Cala Bona. En la salida de hoy no hay absolutamente nadie pero si venís en cualquier día de verano os encontrareis muchos barcos amarrados en las rocas que vienen a tomar una paella en el chiringuito. Justo entrando en la cala a mano derecha hay una cueva a la que podéis entrar.

La siguiente cala que nos encontramos es la Cala Pola. Esta cala es muy pequeña y en seguida queda llena con la gente del Camping que hay allí.

Justo a continuación de Cala Pola tenemos Cala Giverola. Es mucho más grande que las dos anteriores y también dispone de muchos más servicios.
A mí me gusta venir porque como no tiene mucho parking y se tiene que bajar andando (como en la mayoría de calas de Tossa de mar) pues no suele estar tan lleno como si fueras a la playa del pueblo.

Entre Cala Pola y Cala Giverola también hay otra cueva que de echo descubrí cuando estaba haciendo el vídeo y me hizo mucha ilusión porque la verdad es que he pasado muchas veces por ahí y nunca me había fijado. Esta cueva me ha gustado más que la que hay en Cala Bona porque la entrada es un poco más pequeña y el color del agua con el fondo le da un color turquesa precioso.

Pues hasta aquí llega el recorrido de hoy. Intentaré ir haciendo más vídeos, porque la verdad es que la Costa Brava tiene rincones estupendos en los que vale la pena perderse.
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