Había una vez...han sido las primeras palabras que se me han venido a la cabeza al recordar Amiens un lugar de la Picardía francesa situado a unos 120 km de París donde me encontre una gran sorpresa, un lugar como sacado de un cuento y del que nunca había oído hablar.
¡Una increíble sorpresa que me alegró el día!
¡Cómo me gustó este barrio! un Barrio Medieval autenticamente encantador, y que aunque diferente, me recordó mucho a la sensación que sentí cuando también de casualidad de camino a Suiza nos topamos con Colmar en la Alsacia francesa.
¿Has visto sus casitas coloridas? ¿has visto el canal que las resguarda? y lo mejor de todo es que como todos los lugares que cuentan con canales, te da la posibilidad de poder realizar una excursión en barquito, así que ya tienes asegurado un plan con tus hijos en este precioso lugar, donde además hay un montón de restaurantes o cafeterías donde poder comer, pero si te pasa como a mí, y te encuentras con éstos cerrados, justo en el parking a uno de los lados del canal, hay un supermercado que te puede salvar de la situación. ¡Los bocadillos nos supieron a gloria! y con estas vistas aún mas, eso si, el cafecito caliente si que lo pudimos tomar tranquilamente en uno de sus establecimientos.
¡Recordar que en Francia comen muy pronto, y quizás dependiendo del lugar si llegas a las 4 de la tarde, no encuentres donde comer, y menos en temporada baja!
¡Es precioso!
Amiens en familia resultó ser uno de esos lugares improvisados sobre la marcha y del que me llevé un gran sorpresa, iba buscando la Catedral mas grande de Francia y mira por donde me encontré con la Pequeña Venecia del Norte del pais.
¡Me encantan estas sorpresas viajeras!
¿No están nada mal verdad?