Hay gran cantidad de animales marinos, algunos son conocidos y otros no tanto, debido a que viven en las profundidades o han sido extinguidos hace muchos años, como es el caso de la vaca marina de Steller.
Hoy en este artículo hablaremos sobre este cirenio de nombre científico Hydrodamalis gigas, que habitó las frías aguas de norte América y Asia.
Por ello, si quieres conocer todo acerca de la vaca marina.
Contenido:
A pesar de que se estudió muy poco a este ejemplar debido a su corta extinción, la información acerca de este animal es bastante completa.
El responsable de su descubrimiento fue Georg Wilhelm Steller en 1741, un médico que se encontraba navegando en una expedición cerca de la Isla de Bering.
El rumor de su descubrimiento se extendió rápido entre los cazadores de ballenas y focas, haciendo de la vaca marina de Steller una presa fácil y codiciada, llevándola a la extinción en menos de tres décadas.
La vaca marina de Steller fue conocida por ser uno de los pocos sirenios que habitó en aguas frías, habitaba principalmente el estrecho de Bering,
Esto último se debe a que había evolucionado para soportar los climas fríos que se dieron durante la última glaciación.
Se distribuía por todo el hemisferio norte, sin embargo, su población en el siglo XVIII se redujo solo al estrecho de Bering, donde se encontraron los últimos ejemplares de esta especie.
La vaca marina de Steller al igual que otros sirenios fue un animal herbívoro, es decir, que su alimentación se basaba exclusivamente en materia vegetal.
Su dieta no era variada y se alimentaba sólo de algas, por lo que debía ingerir grandes cantidades de algas marinas para mantener su gran cuerpo.
A pesar de su temprana extinción se puede conocer cómo era la vaca marina de Steller debido a descripciones hechas durante su descubrimiento y a esqueletos fósiles de esta especie. A continuación te mostramos algunas de las características físicas de este animal:
Por lo general medía 8 metros de largo, aunque algunos ejemplares llegaban hasta los 9 metros.
El color de la piel era oscuro, de textura rugosa y según las descripciones indican que tenía al menos 8 centímetros de una capa de grasa, la cual utilizaba como reserva de alimento en los meses de invierno.
Pesaba aproximadamente entre 6 y 10 toneladas, que equivalen a unos 2 o 3 elefantes.
Portaba dos extremidades delanteras conocidas como aletas pectorales que le permitían arrastrarse por los fondos marinos.
La cola de la vaca marina de Steller era plana y la utilizaba para bucear y desplazarse de forma lenta dentro del agua.

El cuerpo era ancho en el centro y se hacía fino en los extremos de la cola y cabeza.
La cabeza era bastante pequeña en comparación con su cuerpo.
Carecía de dientes, sin embargo, se valía de dos placas queratinosas que le permitían comer las algas.
Al igual que los otros sirenios la vaca marina de Steller era una animal monógamo, es decir, que mantiene a una pareja por el resto de su vida, incluso formando una familia en la que las crías se quedan con sus padres durante varios años.
Estos se reproducían durante cualquier época del año, sin embargo, la mayoría de los nacimientos se daban durante el otoño.
La vaca marina de Steller es uno de los mamíferos marinos que se encuentran extintos, la principal razón de su extinción fue la caza furtiva, ya que fue una presa fácil de la que podían conseguir grandes cantidades de carne, grasa y piel.
La vaca marina de steller se encuentra declarada por la UICN como una Especie Extinta (EX) desde el año 1768.
Debido a que su descubrimiento coincidió con la falta de leyes y tratados que permitieran proteger y evitar la caza de este animal, se cazó de forma descontrolada hasta llevarla a la extinción.