Aranjuez fue el último diezmil que corrí apenas unos días antes de que tuviera mi caída de moto hace dos años.
Quizás por eso era particularmente importante volver al sitio donde corrí por debajo de 4 por última vez, como el que sale a rodar, apenas una semana después de una carrera de las empresas y solo dos de un Maratón de a 2.53.
Estos meses han sido buenos, qué carajo, muy buenos. Siento que las fuerzas vuelven y que esto empieza a configurarse en lo que parece una vuelta. Al nivel que sea, insisto, pero una vuelta.
Durante la semana intenté levantar (y levantarme) el ánimo a mi gran amigo Ricardo con el objetivo de que pudiéramos estar A por debajo de 39.40 (su MMP) y, en mi mejor sueño, B por debajo de 39... al final, no salió ni lo uno ni lo otros: 39.56 para mi, 39.59 (justo por un segundo bajando de 40) pero otra gran carrera compartida juntos de esas que tanto valoramos y que antes no compartíamos con dorsal de forma tan asidua.