La forma más común de la pintura clásica al temple es el temple de huevo. En esta técnica solo se suele utilizar el contenido de la yema del huevo. La clara y la membrana de la yema se descartan (la membrana de la yema se coloca en un recipiente y se perfora para drenar el líquido del interior). La mezcla de la pintura tiene que ser constantemente ajustada para mantener un balance entre grasa y agua, ajustando la consistencia con agua y yema. Cuando la pintura se seca, el artista añade más agua para preservar la consistencia y equilibrar el espesamiento de la yema en contacto con el aire.
La yema de huevo contiene tanto lípidos y proteínas. Cuando la pintura al temple de huevo se seca, estos componentes se reticulan para formar una red polimérica que adhiere los pigmentos de color a la superficie preparada. El agua es simplemente un diluyente que ayuda a humedecer los pigmentos, diluir la yema de huevo a la adecuada consistencia, y facilitar su aplicación sobre el soporte. Los diferentes pigmentos van a necesitar de cantidades diferentes de agua para alterar sus cualidades de manejo y transparencias.
El temple de huevo se acumula en capas finas y translúcidas. La pintura se seca rápidamente, or lo que es posible añadir capas cada 15 minutos. A diferencia de la acuarela, cuantas más capas se añaden más oscuro y luminoso se vuelve el color. Las obras pintadas con temple de hueco deben protegerse tras un cristal cuando están nuevas,ya que la superficie se raya fácilmente, pero con el tiempo (unos 50 años), se va endureciendo hasta ponerse muy dura.
3 pasos para crear un temple de huevo que debes conocer.
1.Preparación del huevo como aglutinante:
2.Pintura con temple al huevo:
3.Emulsión de yema de huevo y aceite de linaza:
Esta fórmula produce un temple de huevo que tiene algunas de las cualidades de la pintura al óleo y que una vez seca muestra un brillo satinado. Puede hacerse una mezcla menos grasa añadiendo menos aceite y agua.

Hasta aquí estos 3 pasos para crear un temple de huevo que debes conocer. Esperamos haberte enseñado algo nuevo. Estaremos encantados de recibirte en nuestra academia de pintura en Madrid.