
Dibujar o colorear es una actividad que podemos realizar en compañía de otras personas o de forma individual. Si optamos por dibujar en compañía podemos pasar un rato muy ameno con nuestros amigos, ya que podemos compartir diseños y ayudarnos unos a otros a mejorar nuestros dibujos.
Por el contrario, si elegimos dibujar de forma individual nos ayuda a concentrarnos en nosotros mismos relajándonos y olvidándonos de los problemas y las rutinas diarias en definitiva, es una forma más de dejar a un lado el estrés.
El dibujo y tu cerebro
Dibujar “ayuda a concentrarse", Además y aparte de la satisfacción personal, dibujar (al igual que pintar y esculpir, por ejemplo) estimula nuestro cerebro y nos ayuda a mejorar nuestra memoria y nuestra capacidad de introspección, al combinar nuestros procesos cognitivos y motores, Otros estudios hablan de cómo el arte puede proteger contra el declive de ciertas funciones cerebrales con la edad.
Y añade algo interesante para quien crea que no tiene mano con el dibujo o que simplemente se le da mal: “No hay nada de magia cuando desarrollamos una habilidad... Aunque sí es trabajo duro”, “no es consecuencia de poseer dones innatos”. Es decir, todo (o casi todo) se puede aprender, aunque (evidentemente) esto no significa que lleguemos necesariamente a ser genios.
“hay personas que encuentran el placer en el dibujo en sí, porque les gusta y se les da bien también, otras igual no tienen tanta destreza pero les ayuda a expresar lo que de otra forma no expresarían”. Y recuerda que el arte se puede usar incluso como herramienta de terapia, ya que puede ayudar “a expresar emociones que están enquistadas” y a entender nuestros "propios fantasmas y miedos”.