
El juego es necesario para que tu perro se desarrolle de forma correcta. Contribuye a que este se mantenga saludable y evitamos así la aparición de trastornos causados por el estrés que pueden derivar en un comportamiento de apatía o de aburrimiento. No solo sirve para que tu perro no se aburra, también contribuye en el caso de los cachorros a su desarrollo mental y palia el dolor que sufre cuando aparecen sus primeros dientes.
Sin duda son los más habituales, siendo el primer puesto para las pelotas. Su composición es blanda y existen de distintos tipos, como puede ser de tela, goma o silicona. Contribuye a adiestrar al perro enseñándole que tiene que ir a buscarla y traerla. Debemos cerciorarnos de no confundirnos con pelotas de goma de alta resistencia, ya que suelen ser más pesadas y pueden provocarle daño en los dientes.
Otro juguete habitual son los discos voladores, que deben ser siempre de goma para evitar dañar sus dientes. En ambos casos, requieren de nuestra intervención, reforzando nuestros vínculos con el perro.