Soy una persona con ganas de aprender y siempre que puedo intento hacerlo. El año pasado comencé un curso de "corinaje y decoración". Por motivos de la pandemia basta este año no he podido cursar 80 horas de prácticas en empresa que me correspondían para poder titular.
Ha sido una experiencia muy enriquecedora y he aprendido y disfrutado un montón. Cómo agradecimiento he tejido una abuela costurero.








Ana, su nueva propietaria está encantada y muy agradecida por el detalle. Yo por mi parte me quedo con todo lo bueno que he aprendido durante estos días, me ha dado pena tener que dejarlo.
Ahora a seguir aprendiendo y formándome.