Hay algo casi mágico en terminar una bufanda, un gorro o un cuello que tú misma has tejido con tus propias manos. No es solo que te abrigues con ello, es que llevas puesto tu trabajo, tu creatividad, tu paciencia. Y lo mejor es que no necesitas ser una experta para conseguirlo.
Los accesorios tejidos son los grandes aliados de cualquier tejedora que empieza. Son proyectos manejables en tamaño, rápidos de terminar y que te dan esa satisfacción de llevar algo hecho por ti desde el primer día de otoño. Además, son regalos que la gente recibe con los ojos brillando.
Aquí tienes una selección de proyectos para que descubras desde las técnicas más básicas hasta detalles que harán que tus creaciones luzcan con estilo. Todo lo que necesitas para convertir dos agujas y una bola de lana en algo que te encante ponerte.
Un paso más allá de la bufanda clásica. Aquí aprenderás a crear ese efecto de trenza que hace que cualquier tejido sencillo se vea sofisticado y con volumen.

El chal es ese accesorio que funciona en cualquier estación y con cualquier estilo. Te sorprenderá lo fácil que es crearlos con técnicas básicas.

Antes de empezar, necesitas saber esto. Un repaso práctico por las matemáticas básicas del tejido que te ahorrará errores y rehacer trabajo.

No es un gorro, pero protege tu frente y las orejas con elegancia. Un proyecto perfecto para aprovechas lanas finas y conseguir un acabado minimalista.

Más fáciles que los guantes, igual de calentitas y mucho más ágiles. Te mostramos cómo hacerlas sin complicaciones innecesarias.

El cuello es tu primer proyecto si quieres algo que se termine en una tarde. Descubre por qué es el accesorio perfecto para ganar confianza en el tejido.

Para cuando quieras que tu bufanda sea más etérea y aireada. Todo lo que necesitas saber sobre calados básicos que harán que tus tejidos respiren.

Los flecos transforman una bufanda sencilla en algo con carácter. Descubre cómo añadirlos y qué efecto crean en diferentes tipos de tejidos.

Con estos proyectos tendrás dónde elegir según el tiempo que tengas disponible, tu nivel y lo que te apetezca llevar puesto mañana. Lo importante es empezar, porque una vez que atas el primer nudo, es difícil parar.