Ese momento mágico cuando abres una puertecita cada mañana de diciembre y encuentras una sorpresa esperándote. Es una de esas tradiciones que consigue que la anticipación sea casi tan emocionante como el día grande. Y la verdad es que, una vez que empiezas a hacerlos en casa, no hay quién te pare: cada año te pica el gusanillo por crear uno nuevo, diferente, más especial que el anterior.
Lo bueno de estos calendarios es que no necesitas ser una artista consumada para conseguir algo bonito y funcional. Con un poco de imaginación y materiales que probablemente ya tienes en casa, puedes armar algo que tus hijos o tu familia disfrutarán durante todo el mes. Además, es la excusa perfecta para estas semanas previas a Navidad en las que todos andamos un poco locos.
Te traemos una selección de propuestas, desde las más clásicas hasta otras que quizá no te esperabas. Hay para todos los gustos: si eres de tela, si prefieres papel maché, si quieres algo express o si tienes tiempo para un proyecto más elaborado con técnicas de scrapbooking.
Un clásico que no falla si buscas las bases para montar el tuyo. Aquí verás cómo estructurar el proyecto desde cero, con las medidas y técnicas fundamentales.

Si quieres algo que dure muchas Navidades y que puedas guardar sin problemas, esta versión en tela es tu aliada. Un repaso por cómo cosér bolsillos y montar la estructura de forma que sea práctica y bonita.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo adaptar el calendario a la silueta del árbol navideño. Un diseño que ya es decoración por sí solo.

Para quienes piensan que no tienen tiempo ni maña. Te sorprenderá lo simple que puede ser hacer algo que se vea profesional con este método accesible.

Una técnica diferente que le da un acabado artesanal muy especial. Descubre cómo trabajar con papel maché para crear formas originales.

Porque a veces llegas a noviembre y te das cuenta de que no has hecho nada. Aquí tienes la versión rápida sin que se note que la has montado en un suspiro.

Si te encanta decorar y personalizar cada rincón, esta propuesta te permite combinar técnicas de scrapbooking para un resultado muy elaborado y especial.

Una idea ingeniosa para reutilizar cajas de cerillas. Aquí verás cómo transformar algo cotidiano en veinticuatro compartimentos sorprendentes.

Así que ya sabes: no hay excusa para no tener uno montado en casa. Elige el que mejor se adapte a tu estilo y a tu disponibilidad, y prepárate para disfrutar de esas pequeñas alegrías diarias que hacen que diciembre sea diciembre.