El verano va llegando a su fin, pero septiembre aún es un buen mes para llevar alpargatas…
Las alpargatas son un calzado fresco, cómodo, barato y que permite múltiples opciones de personalización. A mi madre le regalaron en una boda un par de ellas en color negro y, nada más las ví, tuve en la cabeza que hacer con ellas.
Aquí teneis el antes y el después… ¿qué os parece?
Y ahora, ¡vayamos por pasos!
Como veis, un DIY fácil y que no lleva más de una hora, nos permite lucir unas alpargatas únicas, originales y divertidas.
Además, podeis probar con un montón de diseños, creaciones, materiales… ¿Qué tal con unas tachuelas? ¿O probar con plumas? ¿Aplicaciones en tela? ¿Bordados? ¿Pintura textil? Las posibilidades son infinitas… ¡Probad!