Para los que no conocéis a Ange, os diré que si se tiene que disfrazar no querrá nada serio. Ella provoca tanta alegría que necesita colores fuertes para acompañarla. Cuando la profesora nos dijo que tenía que ir de dentista para encajar en el teatrillo que estaban haciendo, ¡la máquina se puso en marcha!
Mi Madre supo transformar una blanca bata en una prenda llamativa, cosiéndole botones de colores. Y yo, con tantos kilómetros por medio, me centré en los bordados. Una muela riéndose que despierte las sonrisas al verla sobre el disfraz fue mi primer objetivo. Sobre una tela rosa fuerte y bordada en blanco a punto de tallo, la muela quedó así :
Con tantas batas que hemos lucido, ya sabemos que no puede faltar la identificación. Así que bordé en otro trozo de tela "Dra. CARRASCO". Ella siempre dice que va a ser médico porque quiere curar a los enfermitos...