Si alguna vez has visto trabajar a alguien con una aguja larga y un montón de puntos activos a la vez, probablemente estabas presenciando crochet tunecino. Es esa técnica fascinante que parece crochet y punto de aguja fusionados en una sola cosa, y créeme, engancharse es más fácil de lo que parece.
Lo bueno de esta técnica es que abre un mundo de posibilidades texturales increíbles sin necesidad de tener experiencia previa. Solo necesitas una aguja tunecina (o simplemente una aguja de crochet larga) y la disposición de aprender unos cuantos puntos básicos. Una vez que los domines, todo lo demás son variaciones.
A partir de aquí te mostraremos los puntos fundamentales, desde los más sencillos hasta texturas más complejas, junto con técnicas especiales que van a transformar tu forma de tejer. También verás cómo resolver problemas comunes y cerrar tus trabajos de forma profesional.
Aquí verás cómo ejecutar la base sobre la que se construyen todos los demás puntos. Dominar esta versión más relajada es crucial antes de pasar a variantes más complejas.

Este punto te permite crear efectos de profundidad que sorprenden a quien ve el resultado final. Descubre cómo manipular las filas anteriores para conseguir ese relieve característico.

Un repaso por uno de los clásicos imprescindibles que te permite crear tejidos con caída diferente. Perfecto para prendas que necesitan fluir.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo trabajar en espiral para crear piezas redondas. Adiós a las costuras molestas y hola a los trabajos continuos.

Te sorprenderá la ligereza y elegancia que consigues con este punto. Perfecto si quieres hacer piezas más etéreas y veraniegas.

Aquí aprenderás a crear esos efectos volumétricos que dan mucho juego en decoración y prendas. Una técnica que eleva cualquier proyecto.

Sin un cierre limpio, todo el trabajo pierde valor. Descubre los métodos más fiables para rematar tus creaciones como una auténtica tejedora experimentada.

Cuando necesites empalmar hilos sin que se noten, este nudo es tu mejor aliado. Imprescindible en tu kit de herramientas de tejedora.

Con estos puntos y técnicas en tu haber, tendrás la base sólida para crear cualquier proyecto que se te pase por la cabeza. Lo mejor es que cada punto abre nuevas posibilidades decorativas, así que no te aburras en el camino. Coge tu aguja y lana, que esto es adictivo.