Hace poco vi a una amiga tejiendo en la terraza con una calma casi zen. No era un proyecto complicado, pero el resultado era hermoso. Resulta que había empezado hace apenas tres meses sin saber ni sostener correctamente el ganchillo. Hoy tiene media casa llena de mantas, cojines y complementos hechos a mano. La cosa es que el ganchillo no es tan intimidante como parece.
Una de las razones por las que merece la pena empezar es que necesitas muy poco: un ganchillo, lana y ganas. Sin inversión económica fuerte y con resultados que ves en días, no en meses. Lo importante es comenzar con lo básico, dominar los puntos fundamentales y no pretender hacer un jersey completo el primer fin de semana.
Aquí te vamos a mostrar desde dónde empezar exactamente —cómo hacer esa primera cadeneta que parece tan complicada— hasta los puntos que te abrirán las puertas a proyectos más ambiciosos. También verás trucos prácticos, como unir lanas sin que se note o comenzar vueltas sin las famosas tres cadenetas que tanto lío generan al principio.
Todo lo que necesitas saber para dar tus primeros pasos sin agobios, incluyendo cómo crear ese famoso anillo mágico que ves en todos los tutoriales.

Descubre cómo hacer la cadeneta paso a paso, ese punto fundamental que es la base de prácticamente todo lo que tejerás después.

Te sorprenderá lo versátil que es este punto tan simple. Aquí aprenderás a hacerlo correctamente y entenderás por qué es imprescindible dominarlo.

Uno de los dolores de cabeza clásicos para principiantes. Este artículo te enseña exactamente cómo entrar y salir de cada fila sin que tu tejido se tuerza.

Un técnica que simplifica mucho el proceso y que muchas personas desconocen. Verás cómo empezar una vuelta de punto alto sin esas tres cadenetas que tanto peso añaden.

Un repaso por el nudo que cambiará tu forma de trabajar cuando necesites cambiar de color o continuar con una madeja nueva.

Los círculos son la base de muchos amigurumis y accesorios. Aquí aprenderás el método para que no te salgan ondulados ni deformados.

Una vez domines los básicos, este punto te abrirá nuevas posibilidades visuales y te permitirá crear tejidos con más personalidad.

Y listo. Con estos puntos y técnicas en tu haber, ya tienes herramientas más que suficientes para empezar a crear cosas bonitas. Lo mejor de todo es que cada proyecto que hagas te irá mostrando nuevas posibilidades. Así que coge ese ganchillo, abre una de estas guías y empieza. Tu primer pulóver, bolso o mantita está más cerca de lo que crees.