Llega diciembre y de repente todos queremos un árbol en casa, pero no siempre tenemos espacio o ganas de montar uno tradicional. La buena noticia es que puedes crear versiones pequeñas, originales y hasta recicladas que ocupan poco lugar y te dejan libertad para jugar con materiales que tienes por ahí.
Un árbol de mesa o una versión minimalista funciona igual de bien que uno grande para crear ambiente navideño. La ventaja es que puedes experimentar sin miedo, usar lo que tengas a mano y, si no te convence, desmontarlo sin problema. Es la excusa perfecta para dejar volar la imaginación.
Te vamos a mostrar distintas formas de hacer uno, desde técnicas con reciclaje hasta adornos caseros que puedes colgar en tu creación. Hay opciones para todos los gustos y presupuestos.
Una opción elegante y fácil de hacer para tu escritorio o mesilla. Te sorprenderá lo poco que necesitas: cintas, un cono base y ganas de jugar con los colores.

Aquí verás cómo convertir algo tan simple como una publicación vieja en un árbol pequeño y decorativo. Perfecto si quieres reciclar y sorprender con una manualidad original.

Un repaso por las múltiples formas de transformar papel reciclado en una pieza decorativa navideña. Es más sostenible y resulta igual de vistoso que cualquier árbol convencional.

Todo lo que necesitas saber sobre maneras creativas de construir tu árbol usando lo que tengas en casa. Botellas, cartón, papel: aquí encontrarás inspiración para varias versiones.

Los tubos de papel higiénico o de cocina son tus aliados. Te mostramos cómo convertirlos en adornos y elementos decorativos para tu árbol o para acompañarlo.

Descubre cómo reutilizar las cajas de leche para hacer colgantes únicos. Estos adornos caseros le darán un toque personalizado y ecológico a tu decoración.

Si tienes un árbol de años anteriores que ya no usas, aquí encontrarás maneras inteligentes de darle una segunda vida. Desde reformarlo hasta convertirlo en algo completamente nuevo.

Aprende a hacer una versión en miniatura reutilizando materiales que ya tienes. Ocupa menos espacio y es igualmente festivo, perfecto para cualquier rincón de tu casa.

La mejor parte de hacer tu propio árbol es que no hay reglas. Prueba, combina materiales, juega con colores y crea algo que represente tu forma de ver la Navidad. Al final, lo que importa es que disfrutes del proceso y sientas esa magia navideña en tu hogar.