Hoy vuelvo con un clásico: las bandejas de las patas de cangrejo... Pero esta vez, con otro aspecto:
Porque la caja de marras es esta:
La servilleta que he usado tiene un dibujo que me recordó a los azulejos portugueses y que en el momento que la vi supe que seria estupenda para usarla en una de estas bandejas.
Antes de nada, una capa de gesso, que si no la madera en crudo se iba a transparentar...
Y como quería darle un aire más "fuerte" (más como de azulejo), en los cantos superiores puse plomo en tiras, uno de esos materiales de manualidades que compras un día, lo usas dos veces y lo olvidas, pero que supone el remate perfecto para un tuneo.
Esta caja además es un poco más alta que otras que he usado, lo cual la hace perfecta para ponerla como vacia-bolsillos en el mueble de la entrada.
Y así mi marido lo tiene todo preparado para cuando sale de casa.