Bordar es una forma de meditación, bordar sobre fieltro es un placer.
Paños y ovillos de lana para llevar a todos lados mientras bordamos una manta para los pies de la cama.
Hace un tiempo fui a Géneros de Sur, y compré unos cuantos retazos de paños de lana en varios colores. Con los azules hice una colcha que fue a parar a los pies de la cama de mi hijo varón. Ahora tocó hacer una colcha para Felicitas, que se fue a estudiar a la Universidad Católica de Washington, en Estados Unidos. Y allí sí que hace frío.
Bordados sobre fieltro



Corte
Luego corté los rectángulos de paño de lana de la forma que podía aprovecharlos al máximo, ya que eran retazos. Más o menos midieron 20 x 30 centímetros. No es imprescindible una medida exacta, ya que es una manta para los pies de la cama. Lo que sí es importante es que los rectángulos sean todos de la misma medida.
El bordado
Con Lanas Matisse hice los bordados que me inspiraron del libro de Yumiko Higuchi, y bordé algunos de los rectángulos, y otros los deje vacíos.




Confección de la manta
Para unir los rectángulos usé en la máquina de coser hilo de color gris, y aguja doble, de manera que me quedó una costura con dos líneas. Además apoyé un borde sobre otro sobreponiéndolos 1 cm. No le hice punto ziz zag en los bordes de los rectángulos, sino que dejé que se deshilache la tela.



Terminación
Para darle una terminación, alrededor de toda la manta hice un borde de punto festón en color amarillo.
Y así quedó terminada, e instalada en el cuarto de la universidad de Felicitas:
Bordados sobre fieltro