
Está claro: el amor al prójimo está sobrevalorado. Que sí, que es San Vlentín, “El día de los enamorados” ¿Y quién dice que no puedes estar enamorado de ti mismo? Por un lado te dicen que no seas egocéntrico, que no te quieras tanto, que no me seas narcisista. Y tanto ha calado eso, que ahora nos dicen que primero te tienes que querer a ti misma, que para querer hay que quererse, y todas esas cosas.
A ver, que venga un tribunal de sabios, medite el tema y venga con una respuesta clara. ¿Me quiero o no me quiero?
En estos devaneos venía yo pensando, cuando se me ocurrió el DIY definitivo para San Valentín. Que puede ser para tu churri, o para ti, o para los dos: ¡burbujas de amor! Unas bombas de baño amoriles, que lo mismo las disfrutas en pareja, como las disfrutas tú.

Yo utilicé de base 200gr de bicarbonato para hacer 16 bombas pequeñas y calculo que daría para dos bombas normales tirando a grandecitas. Os dejo las proporciones, así puedes usar un recipiente sin tener que preocuparte por el peso.
Materiales

1 parte de Bicarbonato
1/2 parte de Ácido cítrico
1/2 parte de Maicena
2 cucharadas de sal por 100gr de bicarbonato
1/2 parte de Aceite vegetal (yo usé de almendras dulces)
Aceite esencial al gusto
Colorante al gusto y una cucharada de agua
Purpurina comestible al gusto
Pasos
Os dejo todo todito en vídeo ¡para que no quede ninguna duda!

