Hoy os hablaré de un nuevo juguete que me compré hace unos meses. Se trata de un pirograbador. Fue una de estas compras impulsivas... estaba muy bien de precio (me costó unos 10 euros en Lidl), tenía curiosidad y pensé... ¿por qué no? Algo haré con este cacharro... Al menos aprenderé algo nuevo!!
El trasto está bastante bien... Para los que no sepáis que es un pirograbador (o pirógrafo) no es más que un aparato eléctrico para grabar mediante calor en diferentes materiales (madera, cuero...) Una resistencia calienta el cuerpo del pirograbador, forrado con un material aislante para no quemarnos, exceptuando una terminal roscada al final que se calienta, y a la que podemos conectar varias puntas, en función de lo que queramos hacer con él. Los hay con posibilidad de regular la potencia (y por tanto el calor) pero estos ya son más profesionales, el de Lidl simplemente se enchufa, y no permite regular nada. Pero lleva 7 puntas de dibujo, y otras siete de sellos, así que por el precio que cuesta, está bastante bien... Aquí os dejo enlace al vídeo oficial, por si queréis verlo:
Lidl pirógrafo
Bueno, volviendo al tema... una vez que tuve el chisme, pensé... y ahora, ¿que hago? y la respuesta fue obvia... una caja para guardarlo!! (Venía "a pelo", sin funda ni caja ni nada...) Así que me fui al chino de confianza de la esquina, y me compré una de estas cajas de pino sosa (sosísima). Me busqué un dibujo bonito, lo pinté en la caja ayudándome de un papel de calco (mejor si lo cogéis de un color suave, porque luego cuesta quitar las marcas) y... manos a la obra!! A pirograbar!!
Un consejo os doy, antes de poneros a grabar nada en la pieza definitiva, coged un martir de madera (en mi caso fue un trozo de DM que tenía por casa de alguna otra chapuza) y practicad con las diferentes puntas, porque la cosa no es que sea muy difícil, pero un poco de truquillo tiene. Así os podéis acostumbrar al pirograbador, ver cuanta presión hay que hacer, cuanto tiempo lo podéis apoyar sin quemar la madera, los efectos que pueden lograrse con las diferentes puntas... Para cambiar de punta, yo lo que hacia era desenroscarla con unos alicates pequeñitos, y dejar la punta caliente en un cenicero de barro a enfriar. Ojo, que os podéis quemar si no tenéis mucho cuidado!!
Bueno, así quedo mi caja cuando terminé de pirograbar... bonita, pero algo sosa... y además, no lograba eliminar del todo las marcas del papel de calco... (si lo hubiera sabido antes...)