La hice con lino, del bueno bueno, así que se ha quedado en una edición limitada, y solo he hecho esta y otra, porque la tela se acabó y no encuentro otra igual, una pena, porque me encanta!!, pero así es la vida, y por lo menos ahí queda esta cartera y sus correspondientes fotos para la posteridad.
El nombre va bordado, como siempre en las carteras personalizadas, y tiene tarjetero, monedero y algún rinconcillo más para guardar papeles, los tickets y lo que se os ocurra, porque si veis a la propietaria de esta, yo no se que guardará ahí, pero la lleva a tope, no sabía que podían meterse tantas cosas en una cartera sin que estallara, hasta que un día de shopping la sacó y flipé en colores.