Cestos de trapillo con crochet: proyectos fáciles
Aprende a hacer cestos decorativos con trapillo y crochet en pocos pasos. Ideal para principiantes: avanzas rápido y solo necesitas tela reciclada.
Cestos de trapillo tejidos a crochet: tu primer proyecto creativo

Los cestos de trapillo son el proyecto perfecto para iniciarse en el crochet o ganchillo. Se trata de una técnica accesible que avanza rápidamente y permite crear piezas funcionales y decorativas para tu hogar. Te enseño cómo he tejido mis primeros cestos y qué necesitas para empezar.
¿Qué es el trapillo y dónde encontrarlo?

El trapillo es básicamente una tira larguísima de tela cortada en forma de cinta estrecha. Puede ser de algodón u otros materiales textiles resistentes. Normalmente lo venden en las mercerías en ovillos listos para usar, aunque también puedes fabricarlo tú mismo cortando camisetas viejas en espiral continua si tienes paciencia.
El ovillo de trapillo rinde mucho: con un solo rollo conseguirás tejer varios cestos de diferentes tamaños sin necesidad de unir varios ovillos.
Herramientas necesarias para tejer cestos de trapillo
- Aguja de crochet tamaño 12 (super-mega-gorda, lo que facilita el trabajo)
- Ovillo de trapillo
- Tijeras para cortar la tela
La aguja grande es una ventaja: trabajar con esta herramienta es muy cómodo y rápido, incluso para principiantes.
Ventajas de trabajar con trapillo
La principal razón para elegir trapillo si eres principiante es que avanzas muy rápido. No tardas nada en terminar un cesto completo, lo que te motiva a continuar aprendiendo. Además, el material es económico y muy versátil.
Puedes crear cestos de diferentes tamaños y formas para organizar tus espacios: desde cestos grandes para guardar lanas y agujas de crochet, hasta mini cestos para la entrada o recipientes redondos para el baño.
Mis primeros proyectos con trapillo
Cuando empecé, decidí hacerlo más o menos a boleo sin seguir un patrón específico. Los resultados fueron sorprendentes: obtuve tres cestos funcionales y bonitos que sirven perfectamente para guardar diferentes cosas en casa.
La belleza de aprender crochet de esta forma es que cada proyecto es único. No sabía si mis cestos saldrían redondos, cuadrados, pequeños o grandes, pero el proceso es lo más divertido.
El cesto para guardar las lanas y agujas de crochet es mi favorito: es cómodo, resistente y tiene el tamaño perfecto. Pero cada uno encuentra su uso según sus necesidades.
Espero que este proyecto te inspire a crear tus propios cestos de trapillo. Es un craft accesible, gratificante y muy práctico. ¡Un beso!
Teresa