Cinco trucos para un craquelado fantástico

Cada vez más personas se unen a esta artística labor, que consiste en dar una sensación agrietada a las pinturas y muebles para que parezcan antiguos a través de una serie de técnicas. Estos son unos útiles pasos para llevar a cabo un buen craquelado:

- En primer lugar, hay que tener en cuenta el craquelador a emplear (algunos apenas craquelan, otros solo valen para madera, etc) y los tiempos de secado de cada uno: hay de un componente y de dos.

- El truco está en la cantidad que echemos de craquelador y en los componentes que tenga la cola. También influye el tipo de craquelador: si se trabaja sobre láminas, las marcas saldrán pequeñas; si se hace en pasta de relieve, saldrán mucho más grandes.

- Luego tenemos la forma de craquelar, que son varias: de un componente y de dos, como ya hemos dicho; con cola blanca, goma arábica… Sin faltar el Vallejo, que prácticamente craquela solo.

- A la hora de aplicar el craquelador, se puede hacer con pincel o con esponjas. Esta se maneja con más facilidad y no deja tantas marcas, pero el pincel da lugar a formas distintas.

- Se puede aprender de las diferencias entre usar pincel o esponja para utilizar uno u otro elemento. Se comprobará que, con el pincel, las grietas quedan más alargadas.

Imagen 3


Imagen 4


Imagen 5