Siguiendo con el tema de los amigurumis, hoy os voy a contar como acabe haciendo más perritos. Tenemos una caniche que se llama Coffee,cuando llegó a casa tan solo tenía dos meses y era un peluche de apenas pocos gramos de color negro intenso, de ahí su nombre. Coffee es la reina de la casa y parece que es la niña pequeña de la familia, aunque Ella se ha buscado su propio rango jerárquico, situándose a la altura de Marina, mi hija menor. El siguiente perrito fue un caniche negro para Fernando, mi hijo mayor. Con el le hicimos un llavero, este fue el resultado.