Así a lo tonto ya estamos en Mayo, y hoy os vuelvo a traer un post de ganchillo. La cuestión del confinamiento ha tenido también alguna cosa buena, y en mi caso es que al fin he tenido tiempo de hacer cosas que tenía apuntadas en mi lista de pendientes desde hace mucho tiempo. Una de ellas es este cojín-oveja de Gallimelmas. 
Os enseño varias fotos para que se luzca, que tiene hasta rabito (ji ji ji, me hizo mucha gracia) y también una en la que la sostengo para que veais el tamaño.


Espero que os guste tanto como a mi. Nos vemos pronto!