
Aprender a acortar mangas es uno de los arreglos de prendas de vestir más útiles que puedes dominar. Con este tutorial verás que es más fácil de lo que parece y podrás adaptar tus prendas favoritas al largo perfecto.

Lo primero es probar la prenda y tomar las medidas correctamente. Dobla el brazo por el codo y en esa postura marca dónde debería terminar la manga.
La medida ideal de manga es muy personal: hay quien prefiere mangas largas y elegantes, mientras que otros optan por mangas más cortas y modernas. Una vez decidas tu largo perfecto, podrás comenzar con el arreglo.



Coloca alfileres horizontales donde quieres que termine la manga. Esta marca te servirá de guía durante todo el proceso.
Retira cuidadosamente el puño cosido de la manga con un descosedor o pequeñas tijeras. Ten cuidado de no dañar la tela.

Revisa cómo afectará el nuevo largo a la apertura lateral de la manga. Esto es especialmente importante en prendas vaqueras con rajas visibles.
Deshacer la costura superior de la raja es necesario para poder trabajar correctamente con la nueva medida.

Corta la tela que sobra, pero reserva entre 1,5 y 2 cm de margen de costura en el interior del puño. Esta reserva es fundamental para que el arreglo quede bien terminado.
Mide y corta exactamente la misma cantidad de tela en las dos mangas. Usa el sobrante de una manga como referencia para cortar la otra y asegúrate de que sean idénticas.

Para vaqueros, usa hilo torzal o grueso que combine con la prenda. Para otras prendas, elige un hilo de grosor medio. El hilo adecuado es clave para que el arreglo sea invisible y duradero.

Usa puntos zigzag tipo ojal para cerrar el tope de la raja. Esta puntada es resistente y perfecta para evitar que se deshilache.

Recose los pespuntes de la manga para crear la nueva raja. Estos puntos decorativos son típicos de los vaqueros y mantienen el estilo original.
Fija el puño a la manga con alfileres. Si dejaste 2 cm de costura, dobla ligeramente la esquina en la zona del ojal para facilitar la inserción del tejido extra.

Con la máquina de coser, une el puño a la manga con puntos firmes y regulares. El puño debe quedar bien sujeto y sin arrugas.


¡Listo! Ya tienes la manga acortada perfectamente y el puño en su sitio. Tu prenda favorita ahora tendrá el largo exacto que deseabas, como si fuera nueva.