Hoy quiero explicar lo que he hecho con un vestido camisero que compré un poco pequeño.
Cuando tu mismo te dices “Compro esta prenda y ya adelgazaré, total es solo un poquito pequeña no me va a costar nada adelgazar“, efectivamente, puede ser que no adelgaces y no salga bien la idea de hacer esa compra.
Una frase que me define bastante.
Voy a explicar brevemente la idea que se me ocurrió









En la primera foto podéis ver el vestido camisero vaquero. Lo que ocurría con este camisero en cuestión es que al tener botones metálicos era imposible ponérselo porque se desabrochaban los botones. Necesitaba ensancharse sí o sí.
Lo primero que hice fue abrir las costuras laterales del vestido, justo hasta donde termina el bolsillo.
Luego abrí las costuras laterales de un pantalón vaquero viejo para reciclar, corté dos rectángulos de las medidas de las aberturas y los acomodé para ensanchar el vestido.
Una vez había acomodado con agujas los retales a las costuras laterales lo hilvané y luego también hilvané las trabillas.
Luego cosí a máquina.
Antes de pasar el pespunte a máquina yo siempre me pruebo las prendas para asegurar de que todo está bien.
Así es como ha quedado:




Otra prenda más que le puedo sacar partido.
Tengo que deciros que tengo un montón de ropa para reciclar y que alguna puede volver a estar en la posición de mis prendas preferidas. Lo siguiente que voy ha hacer es un top de tela y skay negro que después de gastarlo algunas veces, el skay se ha quebrado. Ya tengo la idea, no os lo perdáis en el siguiente post.
Hasta la próxima.
Conchi!