
Y es que cuando se empieza a tejer es importante empezar con pequeños proyectos para coger destreza y confianza. Elegir tejer una prenda demasiado complicada o que nos lleve mucho tiempo puede ser muy frustrante cuando todavía no dominamos esta técnica.
Hoy os enseño una idea muy fácil, pero con muchas aplicaciones y que además nos puede servir para aprovechar pequeños restos de lana: tejer lazos.
La cantidad de puntos a montar dependerá del tamaño de lazo que queramos tejer. En este caso he montado diez puntos en unas agujas del nº 4.
He tejido dos caras a la vez, de la siguiente manera: el primer punto se teje del derecho, a continuación se pasa la hebra por delante de la aguja como si fueramos a tejer un punto del revés, pero cambiamos el punto de aguja sin tejerlo. Volvemos a pasar la hebra detrás de la aguja y tejemos el siguiente punto del derecho. Se van alternando todo el rato un punto del derecho y uno del revés, sólo que el del revés no se teje, sólo se cambia de aguja. No olvidéis que hay que colocar la hebra delante de la labor cuando toca el punto del revés, como si de verdad lo fueramos a tejer. De esta manera obtenemos un tejido doble.
Cuando tenemos el largo deseado, por ejemplo unas 14 vueltas, cerramos todos los puntos montando cada uno sobre el siguiente, como en cualquier labor normal.




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¡Hasta la próxima semana!