
En Navidad, los portavelas con efecto congelado son el complemento perfecto para crear una atmósfera acogedora en tu mesa. Aunque existen velas de todos los tamaños y diseños, el soporte es lo que realmente transforma la decoración navideña. Estos portavelas caseros te permiten personalizar la decoración con un acabado helado y brillante que simula hielo real.
Antes de comenzar, reúne estos materiales básicos:

Lo primero es mezclar la sal gorda con la purpurina blanca en un recipiente aparte. Esta combinación es la que crea el efecto de escarcha y hielo que caracteriza estos portavelas decorativos.
Con el pincel, extiende una capa generosa de cola blanca sobre toda la superficie exterior del recipiente de cristal. Inmediatamente después, espolvorea la mezcla de sal y purpurina sobre la cola mojada, presionando ligeramente para que se adhiera bien.
Deja secar completamente durante 24 horas. Para asegurar que la sal no se desprenda con el tiempo, aplica una capa fina de pegamento en spray o laca para el pelo sobre toda la superficie. Esto proporciona un acabado duradero y profesional.
Una vez que tus portavelas con efecto congelado estén completamente secos, coloca velas en su interior. El resultado es un accesorio decorativo perfecto para mesas de Navidad, centros de mesa festivos o como detalle para regalar a amigos y familia.