Hace poco una amiga mía sacó del bolso un pequeño cuadrado de tela con una ranita bordada a mano. La gente no paraba de pedirle que les hiciera uno igual. Lo mejor: ella había aprendido la técnica en apenas una tarde. El punto de cruz tiene ese poder, ¿verdad? Parece complicado hasta que ves el resultado y piensas "yo también quiero intentarlo".
La buena noticia es que no necesitas ser una artista para dominar esta técnica. Con un poco de paciencia, hilo y aguja, acabarás creando piezas que parecen hechas por un profesional. Lo fundamental es empezar con patrones sencillos y entender bien el movimiento base, porque una vez lo asimiles, todo fluye solo.
En las siguientes páginas te contamos desde cero cómo empezar, qué materiales te hacen falta, y hemos reunido proyectos que van desde los más básicos hasta ideas creativas que te sorprenderán. Algunos son perfectos para Navidad, otros para regalar sin ocasión especial.
Aquí aprenderás la base de todo: cómo enhebrar la aguja, el movimiento correcto y los secretos para que tus puntadas salgan parejas y bonitas.

Un repaso práctico con ideas de proyectos festivos que no te abrumarán si es tu primera vez. Perfectos para hacer regalos esta temporada.

Te sorprenderá lo fácil que es pasar de una pequeña pieza a algo tan cómodo y decorativo como un cojín con personalidad.

Descubre cómo combinar varios motivos en una sola composición para crear un cuadro que funciona como obra de arte moderna.

Un proyecto pequeño que cabe en cualquier lado y que puedes completar en un fin de semana. Ideal para practicar sin compromiso.

Una vez domines los primeros pasos, verás que este trabajo manual tiene algo casi meditativo. Es la excusa perfecta para desconectar del teléfono, crear algo bonito con tus propias manos y, de paso, sorprender a la gente que amas con regalos únicos.