¿Sabes cuál es el detalle que más se nota en una mesa bien puesta? Los servilleteros. Son esos pequeños detalles que transforman una comida cotidiana en algo especial, sin necesidad de gastar una fortuna. Y lo mejor es que puedes hacerlos tú misma con materiales que seguramente tienes por casa.
La verdad es que los servilleteros son uno de esos proyectos que funcionan siempre. Quedan bonitos, son prácticos, y si te equivocas en el proceso, pues vuelves a empezar. No hay nada que perder. Además, son perfectos para regalar o para que los niños participen en las manualidades de fin de semana.
Aquí te mostramos diferentes técnicas y estilos, desde las opciones más sencillas hasta las que te permitirán dejar volar tu imaginación. Verás que con cartón, madera, fieltro o incluso hilo puedes crear piezas únicas que harán que tus invitados se sientan especiales.
Todo lo que necesitas saber sobre reutilizar los tubos de papel higiénico o de cocina. Es la forma más rápida de tener servilleteros decorativos sin invertir dinero.

Aprende a darle una segunda vida a esas botellas que tienes en casa. Una combinación de materiales que te sorprenderá por lo versátil que resulta.

Aquí verás cómo esos palitos que guardas después del verano se convierten en piezas llenas de personalidad. Perfectos para una mesa juvenil o desenfadada.

Un repaso por las técnicas para trabajar con madera sin necesidad de herramientas complicadas. Resultan piezas con carácter que encajan en cualquier estilo de decoración.

Te mostramos cómo adaptar los tubos de cartón para las fiestas. Con un toque festivo, estos servilleteros se convierten en parte de la decoración navideña.

Descubre las infinitas posibilidades que ofrecen estos dos materiales cuando los combinas. Desde diseños geométricos hasta formas más caprichosas, todo es posible.

Una opción que funciona especialmente bien en Navidad, aunque estos renacuajos de fieltro quedan bien durante todo el año. Te sorprenderá lo fácil que es darles forma.

Para cuando tienes visita a última hora y necesitas algo rápido. Aquí verás soluciones que no requieren prácticamente preparación.

Lo bueno de hacer tus propios servilleteros es que siempre tendrás algo ajustado a tu estilo y a tu mesa. Y luego, cuando domines las técnicas básicas, verás que puedes mezclar ideas y crear diseños completamente personales. Prueba, juega con los materiales y diviértete en el proceso. Tus invitados sin duda lo notarán.