
Pintar las figuras de un Nacimiento es uno de los proyectos navideños más gratificantes que puedes hacer en casa. Aunque los escaparates de las tiendas más selectas lucen Nacimientos artesanales modelados a mano en barro, con precios elevados, tú puedes conseguir un resultado similar con figuras de resina económicas y un poco de técnica con el pincel.


Las tiendas de todo a cien ofrecen sets de Nacimiento en resina a precios muy competitivos. Gracias a la magia de los pinceles, convertirás un conjunto barato en una obra única que parecerá de anticuario.
La resina tiene ventajas claras frente al barro tradicional. Su dureza protege los detalles frágiles como las orejas de los animales, las patas de las ovejas y las riendas de los camellos, que en las figuras de barro se rompen fácilmente. Además, la resina resiste mejor las caídas accidentales desde la mesa.


Para este proyecto necesitarás:

Empieza siempre por las figuras secundarias del Nacimiento: la mula y el buey. Esto te permite probar cómo agarra el pigmento en la resina y conocer las texturas del material.

Aplica una base morada a la mula, y un bonito color terroso al buey. Las acuarelas sintéticas ofrecen un resultado muy satisfactorio en la superficie de resina. Pinta la peana con color verde musgo para dar coherencia visual.

Una vez te hayas acostumbrado a la textura, aborda las figuras humanas. Observa que el manto presenta rugosidad visible, mientras que la túnica es completamente lisa. Realza este contraste usando dos colores distintos.

Las facciones son el capítulo más delicado. Usa un pincel más fino y aplica la barba en un color próximo al del ropaje. Trabaja con cautela para obtener buenos resultados.
Para la túnica de la Virgen, elige un color azulado, que es el color tradicional de la Inmaculada. Mantén la misma diferencia de tejidos que hiciste con San José, diferenciando entre el manto y la túnica.

Dale a la peana de la Virgen el mismo verde que usaste en los animales, para crear coherencia en todo el conjunto.

Esta es la figura más delicada del Nacimiento. La escala menuda y la suavidad de los rasgos faciales requieren toda tu precisión con el pincel. Comienza por los pañales y la manta, usando los azules de la túnica de la Virgen.

Deja las facciones para el final, cuando ya tengas mejor tacto después de haber pintado el resto de figuras. Observa que el pesebre contiene múltiples materiales (heno, madera, tejido y piel) que crean variedad visual.

Un retablo en tríptico sirve como fondo perfecto. Adórnalo con cromos de angelitos y aplica un barniz de manualidades para darles forma y relieve. Pégalos con cola de carpintero y añade un producto especial que dé textura al conjunto.

Si el cayado de San José viene demasiado reluciente de fábrica, lija suavemente con papel número 220 y aplica una pátina de metales. De esta manera conseguirás que el bastón quede a tono con el aspecto artesanal y lujoso de todo el Nacimiento.

Una vez termines las facciones, aplica una somera pátina de cera transparente a todo el conjunto. Esto protegerá el trabajo y dará un acabado profesional.

Las acuarelas acrílicas secan rápidamente, permitiendo que el trabajo avance a buen ritmo. Puedes empezar y terminar todo el proyecto la misma tarde.

Con una inversión mínima (alrededor de siete euros en figuras de resina) obtendrás un conjunto de primera categoría. El resultado final será un adorno entrañable para tu salón que pasará por una selecta obra original de anticuario, y podrás montarlo completamente el mismo día.