¡Hola a tod@s! ¿Qué tal están saliendo las Fiestas? Yo estoy en el #pueblitobueno, vinimos para pasar con la familia la Nochebuena y la Navidad, y volvemos para la Nochevieja.
El último post de 2016 va dedicado a lo que manda la tradición: las uvas de Nochevieja. Concretamente, a cómo presentarlas en la mesa de una forma bonita y diferente: te propongo que las lleves en un bote reciclado y DIY con adornos pegados en la tapa:
Hace años esa noche era la más especial, no porque fuese la última del año, sino porque podías salir sin hora (yo tenía toque de queda hasta que conocí al #esposo y en casa vieron que íbamos en serio). Cenabas con la familia, comías las uvas prácticamente bajando por las escaleras y quemabas lo que quedaba de noche y parte del día. Luego el primero de año lo pasabas vegetando en el sofá, viendo las mismas películas de todos los años.
La cosa cambió desde que empezamos a cumplir años, porque eso de ir de discoteca o de cotillón cada vez tenía menos gracia (al menos para mí). Con lo que yo había sido, ahora me encontraba suspirando por encontrar un sitio donde poder estar tranquilamente tomando algo y charlando con mis amigos sin que me matasen los tacones y hablando sin desgañitarme.
Así que lo de reunirnos en casa de unos amigos, niños incluidos para despedir el año surgió casi de forma natural. Cenamos tranquilamente, tomamos las uvas y la noche pasa charlando, jugando, bailando o incluso echando un sueño para recuperar fuerzas.
Al principio llevábamos cada uno algo para la cena, pero ahora ni siquiera eso, encargamos la comida en un sitio donde la hacen casera y ellos se encargan incluso de llevárnoslo. Planazo de los buenos.
Sólo tenemos que preocuparnos de la bebida, el postre y las uvas. Yo suelo escoger la opción de las uvas porque es lo más sencillo, aunque no puedo resistirme a darles el toque de Pica Pecosa.
Este año se me ocurrió presentarlas en botes de conservas reciclados, con un adorno pegado en la tapa para que no quedase tan soso.
Si tú también quieres dar una sorpresa al resto de invitados, a continuación tienes el tutorial (por llamarlo de alguna forma, porque no tiene más misterio que pintar los adornos y pegarlos en las tapas):