Es tutorial se trata de transformar este balde de plástico de 10 ks en un macetero y que no se note que es un balde.










































































Aparte realicé con otro dibujo que es como una mitad de flores o podría ser medio mandala con los mismos colores que el mandala central .
Lo calque igual e iba cambiando los colores y trasladaba el papel a medida que las pintaba.
Una pintura más que simple, sin demasiado proceso.
















Respecto al mandala central se pega como cualquier papel pero les mostraré cómo se hace pegando los otros dibujos.
Estas son las media flores que pinté y que irán en la parte saliente , las recorto de a una y las pego por separado para que queden equidistantes y que cubran toda la superficie.

Les recuerdo entonces que el mandala grande se pega de la misma manera , colocan cola vinílica o lo que usen para pegar las servilletas de decoupage, y apoyan la figura y pasan por encima de nuevo el pincel con el pegamento.
Como este dibujo está realizado sobre un papel más firme no se rompe.
Voy pegando una al lado de la otra, con una pequeña separación ya que, previamente había realizado el cálculo de cuantos dibujos necesitaría para cubrir todo este espacio.





Después que pegué las flores realicé con hilo y aguja un collar con unas cuentas de madera que hacen juego con los colores que elegí.
Este collar lo pegaré debajo del saliente superior no solo como adorno sino también para disimular imperfecciones que habían quedado.
Para pegarlo utilizo la pistola de silicona caliente que nos facilita tanto la tarea. 






En la parte interna del balde empareje con el mismo papel para darle prolijidad utilizando una tira recta, de esta manera cuando se lo ve por encima esta parejo y agradable a la vista.
Ya esta todo pegado y seco, ahora debo protegerlo.
Para eso utilizo un barniz al agua, cualquiera, ya sea comprado en las librerías artísticas o en las pintureras.
El barniz se aplica sobre toda la superficie, incluidas las cuentas de madera.
El brillo que estoy buscando es muy suave ya que quiero mantener un poco de rusticidad en el trabajo final.
No se olviden de barnizar también el interior.



Cuando la primera mano de barniz se seco, con pintura acrílica color chocolate le realicé una especie de sombra por debajo de las cuentas de madera, cargando el pincel con pintura y agua para esfumarlo, y lo mismo en los bordes del mandala principal.
De esta forma es como despegar los dibujos del fondo, como si estos proyectaran una sombra sobre el fondo.
Lo mismo en cada una de las flores que forman la guarda en la parte superior.




Podemos darlo por terminado o seguir agregando detalles.
Con la pintura verde complete con puntitos todo el contorno del mandala grande y sobre los pequeños 3 puntitos hacia arriba.
Podemos seguir agregando lo que queramos ya que no hay límite y es según el gusto de cada uno, pueden darle una segunda mano de barniz.



Para darle un detalle final utilicé estas patitas de madera que tenía compradas hacha mucho tiempo y era momento de usarlas.
Giro el bidón para determinar su posición, marco una cruz teniendo en cuenta que debe quedar al frente el mandala principal.
Y con un círculo determino la posición de cada patita.
Como tienen un trozo de madera para encastrar debo agujerear el fondo del balde
.
Para eso utilizo un soldador caliente y perforo calculando el tamaño de la madera y así en caliente y aprovechando que el plástico en esa zona se ablandó presiono la patita de madera para que encastre en el agujero y noto que al enfriarse el plástico presiona sobre la madera reteniéndola.
Luego termino de incorporar las otras 3 patitas de madera.
Así es como han quedado por fuera y así por dentro. Si bien he notado que están bien firmes, por las dudas con pistola de silicona caliente les hice en el interior un cordón grueso para asegurarme que no se salgan.












Así le podemos dar una nueva vida a muchos objetos y transformarlos totalmente.



