¡Hola mis costureras pro favoritas!
Estoy super ilusionada con lo que os voy a enseñar hoy.
Hace unas semanas, el equipo de Milbby me invitó a participar en la customización de una menina (tú también puedes participar si quieres, AQUÍ tienes toda la información), y como a mí siempre me encantan los retos creativos, no pude decir que no.
La primera vez que vi la figura de escayola totalmente blanca, me vino a la cabeza una idea, pero cometí el error de descartarla y seguir pensando en otras opciones.
De las tres ideas que tenía en mente, acabé eligiendo la que yo creí que podría ejecutar mejor.
Quería pintar la menina para que pareciera que estaba hecha de mármol y quería combinarla con algunos detalles en dorado, asi que después de ver tropecientos mil tutoriales en youtube donde enseñaban cómo pintar el efecto marmolado, me puse manos a la hebra y por supuesto... ¡No me salió!
En vez de una menina de marmol, parecía que se me había caído a un cubo de agua sucia y se había quedado manchada.
Como seguía empeñada en que quería imitar el efecto mármol se me ocurrió cambiar de técnica y probar con el decoupage. Imprimí unas servilletas con el dibujo de marmol y las fui pegando a la figura con toda la paciencia del mundo.
Fue un completo desastre. Se formaban un montón de arrugas en el papel y el aspecto en general dejaba mucho que desear. Busqué tutoriales para solucionar el problema y lo volví a intentar cortando piezas más pequeñas para reducir el número de arrugas pero no terminaba de quedar del todo bien.