Esta fue la primera caja de madera que transformé, por su interior podía haber servido perfectamente de joyero, pero encontré en la red unas imágenes que me gustaron mucho de aspecto antiguo con motivos costuriles, y al final la caja quedó convertida en un costurero vintage.
Para prepararla, lo primero fue darle una buena lijada, y a continuación un par de manos de pintura acrílica blanca, dejando secar bien entre una y otra.
Pegué con cola blanca unas imágenes y con ayuda de un stencil pinté unas letras con acrílico e hice un estarcido en los laterales.
Para terminar la decoración, pasamanería bordeando la tapa de la caja... y ya tenía una caja de costura a mi gusto!