
El craquelado es una técnica decorativa que te permite crear un efecto envejecido y deteriorado en tus manualidades. Esta agrietación controlada de la superficie le da un aspecto vintage y sofisticado a cualquier proyecto. Con práctica, dominarás esta delicada técnica que puedes realizar en casa.

Antes de comenzar el craquelado, prepara bien la superficie de tu objeto. Si es necesario, lija las caras para eliminar imperfecciones y dejar una base uniforme.
Los materiales que necesitas son:
Esta técnica es aplicable en cuadros, muebles de madera, vajillas de cristal y prácticamente cualquier objeto que desees envejecer.

Extiende la pintura con un pincel siempre en la misma dirección sobre toda la superficie. Deja secar completamente antes de continuar.
Una vez seca la pintura, aplica el craquelador de forma abundante siguiendo la misma dirección que la pintura base. Esta es la clave para obtener grietas uniformes y naturales. Déjalo secar según las indicaciones del producto.

Para cuadros sobre madera, puedes usar goma de laca o alquil en lugar de craquelador convencional. Aplica tres capas alternas: primero en vertical, luego en horizontal y finalmente vertical de nuevo.
Deja secar completamente entre cada mano. Después, aplica goma arábiga y deja secar nuevamente para conseguir el efecto de agrietación.

El craquelado sobre vidrio o cristal requiere un enfoque diferente. Usa la técnica de dos colores: aplica una tonalidad base (por ejemplo, verde) y después un barniz de contraste (como plata) para intensificar el efecto envejecido.
Para platos y vajilla decorada, envuelve el objeto con papel de arroz antes de aplicar el craquelador. Esta técnica es especialmente popular para crear adornos navideños personalizados y regalos únicos.

Los cuadros craquelados ofrecen resultados espectaculares. Puedes crear fondos con traspaso de servilletas y deteriorarlos con betún de judea y polvos de talco para un aspecto más auténtico.
Este método es perfecto para regalar cuadros personalizados con nombres grabados o composiciones artísticas de gran tamaño que requieran un acabado antiguo elegante.
Si no tienes alquil disponible, puedes sustituirlo por cola de carpintero. Aunque el resultado no es exactamente igual, funciona bien en un apuro y es más accesible económicamente. Eso sí, ajusta la cantidad y el tiempo de secado.
Para acelerar el proceso, usa un secador de pelo manteniendo una distancia mínima de 30 centímetros del objeto. Ten cuidado con la potencia del calor para no dañar la pintura ni crear grietas irregulares.
Estos trucos te ayudarán a perfeccionar tu técnica y conseguir resultados profesionales en menos tiempo.