Hay algo mágico en ponerse a tejer con ganchillo cuando llega diciembre. Mientras fuera cae la nieve (o eso esperamos), tú estás en el sofá con tu ovillo favorito, creando adornos que harían que cualquier árbol navideño suspirara de envidia. No es solo una manualidad, es casi una meditación con aguja.
La verdad es que estas fechas son el momento perfecto para sacar el ganchillo del armario. Los proyectos navideños no suelen ser complicados, pero tienen ese toque especial que los hace irresistibles. Además, si los regalas, todo el mundo te mira como si acabaras de resolver la paz mundial. Ventaja: los tutoriales paso a paso hacen que cualquiera pueda hacerlo.
Lo que viene aquí es una selección de proyectos que van desde adornos clásicos hasta sorpresas decorativas. Hay para todos los gustos y niveles: desde principiantes hasta quien ya domina los puntos básicos. Vamos a verlos.
Un árbol pequeño tejido que puedes hacer en una tarde sin complicaciones. Perfecto para decorar una estantería o regalar a alguien que empieza en esto del ganchillo.

Una recopilación completa de ideas variadas para que no tengas que estar buscando por todo el internet. Aquí verás desde adornos hasta accesorios, todo en un solo lugar.

Los clásicos nunca pasan de moda. Descubre cómo tejer estas esferas navideñas que cuelgan perfecto del árbol y tienen ese acabado artesanal que las tiendas no logran.

Todo lo que necesitas saber para hacer estrellas de distintos tamaños que brillan (literalmente, si les añades un poco de hilo plateado) en la copa del árbol.

Un proyecto útil y decorativo para la mesa de la cena festiva. Te sorprenderá lo rápido que se tejen y el toque navideño que le dan a cualquier mantel.

Si quieres algo más ambicioso, un mantel tejido por ti mismo es la guinda del pastel. Transforma tu mesa en algo verdaderamente especial durante las comidas festivas.

Figuras pequeñas y delicadas que le dan un toque más tradicional y elegante al árbol. Los tutoriales incluyen detalles para que te queden bonitos de verdad.

Olvídate de las coronas compradas. Una tejida por ti tiene un encanto que no tiene precio y queda espectacular colgada en la puerta de casa.

Lo mejor de todo es que una vez que empieces con uno de estos proyectos, te verás enganchada (nunca mejor dicho) a hacer más. Así que prepárate: vas a necesitar más ovillos de lo que pensabas.