¿Te has cruzado alguna vez con esos trabajos de ganchillo que parecen tejidos con una aguja larguísima y tienen un acabado casi translúcido? Eso es lo que pasa cuando descubres esta técnica: querrás probarlo en todo. La verdad es que combina lo mejor de dos mundos: la versatilidad del crochet con la elegancia del tejido de aguja.
Lo interesante es que no necesitas herramientas especiales para empezar. Una aguja de ganchillo más larga de lo normal es suficiente, y aunque requiere práctica, los resultados son tan visuales que motivan a seguir mejorando. Además, los proyectos que salen de aquí tienen una presencia que es difícil conseguir con otras técnicas.
Aquí te mostraremos desde los puntos más delicados y calados hasta variaciones con texturas sorprendentes. Tienes toda una biblioteca de técnicas para explorar, así que vamos a descubrir juntas cuál será tu favorita.
Un repaso por uno de los patrones más geométricos y versátiles para crear piezas estructuradas. Ideal si buscas trabajar con formas limpias que se adapten a cualquier proyecto.

Descubre cómo combinar huecos y puntos cerrados para lograr un efecto visual muy elegante. La alternancia es lo que le da ese juego de luces tan característico.

Aquí verás cómo trabajar con espacios de tres puntos para crear patrones más abiertos. Perfecto cuando quieres que la tela sea más ligera y fluida.

Todo lo que necesitas saber sobre trabajar con dos columnas simultáneamente para dar más cuerpo a tus proyectos. El resultado es sorprendentemente tridimensional.

Aprende a alargar los puntos para conseguir un efecto más dramático y vertical. Esta variante es perfecta para prendas que necesitan caída.

Un patrón más complejo que te sorprenderá por su similitud con motivos tejidos tradicionales. Tiene nombre de constelación y la verdad es que cuando terminas el patrón, entiendes por qué.

Descubre cómo crear formas onduladas que parecen conchas naturales. Es uno de los puntos más escultóricos que conseguirás con esta técnica.

Un proyecto completo que te muestra cómo reunir todo lo aprendido en una prenda útil y hermosa. Ver cómo cobra vida un pañuelo es la mejor motivación para seguir practicando.

Ahora que conoces esta gama de posibilidades, es momento de coger tu aguja y elegir por dónde empezar. Cada punto abre un camino diferente, así que no tengas prisa: disfruta del proceso de aprendizaje y verás cómo tus manos se habitúan cada vez más rápido a esta forma tan particular de tejer.