Con una tablilla de DM del tamaño un poco mas grande que un fólio que tenia rondando por casa y una lámina que siempre me ha encantado he realizado este cuadro para la cocina.
Hace tiempo,le vi a Marta, del blog Las manualidades de Marta un trabajo realizado con una lámina que me encantó y desde entonces tenía pendiente hacer algo con esa imágen. Estoy segura que muchas conocéis el blog de Marta, si no es así no dejéis de visitarlo, yo lo sigo desde los inicios de mi andadura en el mundo bloguer y siempre me encanta todo lo que hace, es una mujer con una gran sensibilidad a la hora de hacer sus trabajos.
Esta es la lámina.
No quería limitarme a pegar la lamina sobre la tablilla, me apetecía utilizar mis pinceles, así que os explico lo que he hecho.
Recorte la lámina, dejando sólo la imagen de los pasteles y me dispuse a pintar con acrílicas todo el fondo.
Luego, pinte toda la tablilla de color celeste, también lo hice con esponja y fui mezclando tonalidades entre el celeste y el blanco.
Como la lámina esta impresa en papel folio, no hace falta que el fondo sea blanco, ya que no se transparentará.
La imagen está impresa en impresora láser, porque si no fuese así, al trabajar sobre ella, los colores se emborronarían y se estropearía.
Para pegarla, hacemos como cualquier decoupage normal. Dar cola o medium decoupage sobre la base, colocar la imágen y con suavidad ir pegandola poco a poco para terminar cubriendola con una hoja de acetato o plástico y entonces comprimir bien para logar que se pegue bien. Retirar la hoja de acetato con cuidado y aplicar el mismo medium encima para que quede perfectamente pegada.
Con pintura color vainilla pinté la parte inferior. Veis en la foto, lo que os decía del aspecto ligeramente granulado, una vez que se seca, queda mucho mas suave ese granulado.
Barnizo con barniz mate y ahora empieza la parte divertida, que es dar volumen, profundidad, sombras.
El hecho de dar barniz antes es porque si me equivoco al dar las sombras, puedo retirar con una toallita de pepel húmeda , lo que esté mal y no se estropea el trabajo.

Fijaros la diferencia de una imagen pintada pero sin sombras a la izquierda y la otra con las sombras a la derecha.
Os explico el proceso.
El sombreado lo realizo con patina marrón. Voy aplicando la pátina y difuminandola.

Con pintura negra y un pincel biselado hice un flotado en algunas zonas de la base de los pasteles y con pintura en relieve cubrí los adornos de azúcar que llevan.

