Cuando mi madre me dio una vieja falda suya para que la reciclase pensé en guardarla en mi caja de telas para aprovechar, pero al final le vi una segunda vida en mi propio guardarropa... ¡¡y con sólo un par de arreglos muy sencillos!! Partimos de la falda original: Una falda recta envolvente de color marrón
Le hacemos unas trabillas finas a unos cinco centímetros de la cintura original. Yo se las he hecho en las costuras de los laterales y en el centro de la parte trasera, para que quedasen lo más disimuladas posible. El tamaño dependerá de la anchura del cinturón que querçáis utilizar luego con la falda.
Le he cambiado el botón por otro más sencillo y disimulado.
Y este es el resultado final: nos subimos la falda por encima de la cintura a la altura que queramos y pasamos un cinturón por las trabillas que hemos hecho y tenemos una falda de lo más actual.