Por supuesto siguen siendo lo que eran, unos botes de garbanzos y de judías. Pero les di unos toques y aqui aparecen disfrazados de antiguos albarelos de farmacia. Están decorados, unos con stencil y otros con decoupage. Para terminar pegué un tirador de madera en cada tapa a modo de asa. A que parecen algo más de lo que realmente son?
Ahora los tienen unos amigos decorando unos estantes de su farmacia.