Hace poco vi en el taller de una amiga cómo transformaba una caja de cartón anodina en una pieza de museo con papeles de colores y cola. No necesitaba ser artista, solo tener ganas y los materiales adecuados. Eso es, básicamente, lo que hace esta técnica de decoración que tanto éxito tiene en toda Europa.
Lo mejor es que funciona en casi cualquier superficie: cajas, muebles, objetos de cristal, tela... Y lo importante es que los resultados siempre quedan profesionales, aunque sea tu primer intento. Si tienes un rinconcito de casa que necesita vida, aquí encontrarás la inspiración que buscas.
Te vamos a mostrar desde los básicos hasta proyectos más elaborados, pasando por trucos para evitar arrugas y técnicas combinadas que elevan el resultado. Todo pensado para que disfrutes decorando mientras reutilizas lo que tienes a mano.
Un repaso exhaustivo por esta técnica que reúne lo mejor de cada rincón. Aquí verás desde los pasos iniciales hasta proyectos complejos que te sorprenderán.

El punto de partida perfecto si acabas de descubrir esta manualidad. Te sorprenderá lo fácil que es lograr un resultado tan vistoso con materiales tan simples.
Una actividad ideal para pasar tiempo con los niños sin complicaciones. Todos en casa terminarán queriendo decorar sus propias cajas.

Ese problema que todos tenemos al principio tiene solución, y es más simple de lo que parece. Aquí te desvelamos el secreto para que tu trabajo quede impecable.

Expandir la técnica hacia nuevas superficies abre un mundo de posibilidades. Descubre cómo adaptar el proceso cuando trabajas con tela en lugar de objetos rígidos.
Esas cajas que normalmente tiramos pueden convertirse en piezas únicas para guardar cosas. Una forma ingeniosa de reciclar dándole una segunda vida de lujo.

Cuando dominas lo básico, llega el momento de mezclar técnicas. Aquí verás cómo juntar el decoupage con craquelado para lograr efectos mucho más sofisticados en tu menaje.
Un proyecto de pared que combina sostenibilidad con estética. Aquí aprenderás a trabajar sobre madera y a montar un cuadro que será el centro de atención de cualquier habitación.
Una vez que empieces con estos proyectos, no podrás parar. La gracia de esta manualidad es que cada persona le imprime su propio estilo, y los resultados siempre son especiales. ¿Qué esperas para empezar?