
Hoy traigo un trabajo muy sencillo para dos niñas muy especiales, sobrinas de una buena amiga. Resulta que una de ellas se fabricó con cartón y pintura un colgador para la puerta de su habitación. Qué graciosa, lo cuelga cuando está haciendo los deberes para que nadie la moleste.
Por eso, cuando su tía vio estos de madera compró uno para ella y otro para su hermana y me los dio para decorarlos.
Después de lijarlos para quitarles la aspereza y abrir el poro de la madera, delimité una franja y el resto lo cubrí bien con cinta washi.

Utilizando una caja de cartón, para no poner todo perdido, y guantes, pinté las franjas por ambas caras del colgador con pintura de pizarra en spray de la marca Pintyplus.

Después de la primera mano se ve así. La pintura ha cubierto bien pero aún no tiene la intensidad que debería tener una pizarra.

Con dos manos queda perfecta.

Cuando está bien seca vuelvo a utilizar la cinta washi, esta vez para proteger la pintura de pizarra.

Y pinto el resto del colgador con pintura acrílica blanca, también por las dos caras.


Por último, he seleccionado dos servilletas con los colores preferidos de cada una de las niñas y he decorado los dos colgadores con decoupage, por supuesto también en las dos caras.

Así podrán utilizar ambas indistintamente para escribir con tiza sus mensajes, sus frases preferidas...

La tiza se borra fácilmente, como en una pizarra normal, así que podrán escribir todas las veces que quieran.


Los he colgado en la puerta de la habitación de mi hija para que veáis cómo quedan:



Espero que les gusten a las princesas. Voy a llenarme de inspiración una semana más en el Finde Frugal de Marcela.
